viernes, 25 de noviembre de 2011

LIBRO

       Al abrir el libro, descubrió todo un mundo, un universo para su disfrute. Y como un Dios, cuando lo cerró acabó con toda la vida que una vez germinó por esas palabras.

jueves, 24 de noviembre de 2011

DOG TAG


Entre el sonido de las explosiones, los muertos, los lloros y ruegos por no desear salir de las trincheras... se escuchaba el silbato que ordenaba la carga de toda la fila contra el enemigo. Un soldado, mas un niño, se sacó la chapa de identificación, la besó deseándose valor y suerte. Diez minutos después su compañero se arrastraría cerca de él para romper el beso y recuperar su nombre de la tierra ensangrentada.

domingo, 20 de noviembre de 2011

LÁGRIMAS DE ROBOT

           Los pasos lentos entre el sonido de los tacones de la doctora Calvin atravesaban las barreras de seguridad pasiva en USR, con unas leves gafas de cristal esmerilado en tonos violeta, así podría recibir mejor las informaciones en las holo-pantallas que disponía en su campo de visión,  una coleta dejando caer su enorme y rojizo cabello; andaba algo preocupada con las manos ocultas en los bolsillos de la chaqueta blanca, repelente de bacterias.
            —Buenos días, Susan —le dijo el sistema de reconocimiento. Algo curioso, no permitía que muchos le hablaran por su nombre de pila, pero con todos aquellos, “sus hijos” se sentía más unida si les permitía esa confianza—. Buenos días —dijo ajustándose las gafas y apagando las holo-pantallas, los gráficos tridimensionales desaparecieron de su visión.
            —Buenos días doctora —dijo una voz más allá de la entrada, en el banco de pruebas. Cuando esta apareció en el campo de visión, Susan, pudo ver la enorme sonrisa que ISAAC tenía. Este era uno de los modelos más longevos de la compañía y el más usado y popular, el primero en interactuar con el ser humano de a pie, y por ende de ser cambiado… el protocolo de las tres leyes se hizo estándar en cada modelo, pero con esta unidad iba más lejos. La historia de Isaac es la historia de los robots en su expansión intelectual casi exponencialmente. Al no ser consciente de sí mismo, su programación regía su mundo, su unidad, le dio el sobrenombre de UNO. Pasaba el tiempo y el aprendizaje era cada vez mayor hasta que en plena consciencia de su ser, a raíz de un secuestro en un atraco. Su sacrificio le confirió un renacimiento, eligiendo el nombre que ahora poseía. Por ello volvió por propia voluntad, para que la doctora experta aprendiera de su pensamiento, para que con una simple lágrima comprendiera la vida más allá de tres restrictivas leyes. Calvin sonrió dispuesta a aprender y a enseñar.


N.B.: Este microrelato ha sido seleccionado para la edición 114 de la revista MINATURA.

Si deseas descargar la Revista miNatura en formato pdf, la encontrarás:
http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/
En este blog encontrarás todo lo relacionado con la revista
http://minaturasoterrania-monelle.blogspot.com/

sábado, 3 de septiembre de 2011

LOW BATTERY

(20%) La luz parpadeaba, me estaba avisando de que tenía sólo una oportunidad. Adapté mi escritura para poder escribir el código de una forma rápida, breve y que pudiera llegar, escribía, escribía tan rápido como pudiera...

(10% Guarde sus datos y cargue la batería) Este aviso por voz, aquellas voces femeninas y algo robóticas, era importante. Me quedarían algunos minutos antes de que todo se apagara. El código lo tenía por la mitad, "venga, venga" la cabina estaba cada vez más fría. Fuera: la oscuridad completa, sentía menos mis dedos...

(5%) La holo-pantalla vibró un poco, casi se apagaba... Pero estaba terminando el código para dar la señal...

(1%) Y justo antes de apagarse todo, de que mi mundo, la cabina de SOLILOQUIO con destino Júpiter se apagará por completo y empezara a vagar en el espacio, puede dar a enter y mandar el código con la baliza de rescate... pero sin más instrucciones. Los datos estaban enviados, mi futura posición no podía calcularse por la falta de energía en las baterías de los ordenadores. Ahora vagaría durante mucho tiempo... Si al menos tuviéramos repuestos de más de 7 horas.

Los últimos cuadros de mandos se apagaron. La oscuridad se hizo en el módulo mientras desde el espacio, el tenue y alejado Sol, intentaba colarse poco a poco; Para enseñar el cuerpo congelado del único tripulante vivo.

martes, 30 de agosto de 2011

MENSAJE EN UNA BOTELLA


Y ahora a quién podré amar yo-se dijo mirando las olas del mar, como se alejaban de la playa. Con la fotografía mojada y rota de ella: un vestido corto, blanco se agitaba al más leve viento, como un soldado pidiendo rendición ante tanta belleza. Deslizó su mirada y ante su asombro, a lo lejos, apareció como un mero fantasma, ELLA, sonriendo. Al acercarse veloz, aquella presencia le intentó acariciar mientras él lloraba... Cuando fue a apartar su pelo, mecido por el viendo, ella se volatilizó, pero su sonrisa fue la última en desaparecer, igual que aquel gato de chiste, ante sus ojos.

Recogiendo la fotografía que voló hasta sus pies, miró al sol pues moría cayendo lentamente sobre el mar, y sonrió.

Había entendido el mensaje.

Agradecimientos: A Hamish Paz y la modelo Priscila Toledo.

lunes, 8 de agosto de 2011

LA PUERTA

Las puertas no solo te llevan de una habitación a otra, de un sitio hacia otro si no también, pueden hacerlo, si tú eliges o te eligen ellas a ti, a otros mundos.

La raedura, el ser amorfo, donde reside aquella oscuridad que no deseas contemplar, también tiene ventanas; y a veces, por ellas, se cuela la fetidez que mora en ese mundo. No solo es una fetidez física si no también psíquica. Recordáis esa sensación que tenéis al entrar en un edificio, ese malestar, eso, lo produce la raedura. Y si nosotros podemos sentirla de este lado, porque creéis que los otros no pueden. La bruja piruja, el coco, el hombre del saco, habitantes todos de La Raedura. Ella vive, nace detrás de esa puerta…

Y esa puerta es la que todos nos construimos para encerrar en aquella habitación, todo lo que no queremos saber más de ello.

Imaginad conmigo, dentro de vosotros, una enorme puerta semejante a aquellas de los castillos. De enormes láminas de madera recién cortada, con goznes de plata o clavos de oro. Imaginad que en la habitación que custodia, introducís todo aquello que no queréis saber: cuando os rompieron el corazón por primera vez, el día que se murió aquella persona que amabais mucho o simplemente todo el rencor y odio que no deseáis tener en vuestra vida.

Y llega el momento de olvidarse de esa habitación, pero más aún, olvidaros de la puerta. Sin quererlo, pues así es el ser humano, se olvida hasta de que creamos la puerta. Y ella por supuesto, con el tiempo, después de descuidarla se aja, la madera se comba, se oscurece, pierde todo el color, el dorado se desluce, los goznes se ensucian o por la madera húmeda, empiezan a correr gusanos y el musgo, a invadir todo entre territorios de óxido.

Pero hay algo que no sabemos.

Detrás de esa puerta, en la habitación que hemos olvidado ha nacido algo. Mejor dicho ha venido algo. Todo lo que hemos guardado ahí ha traído a la raedura, pues lo que en esa habitación permanece es su alimento. Y creedme, la sentiréis. Como os corroe por dentro. Va comiéndose aquello que no queréis, pero más aún, ella crecerá y deseará salir. Atravesando esa puerta cada vez más olvidaba y por ende más descuidada. Y cuando lo haga, lo comprobareis. Os sentiréis como si perdierais algo, y al principio no será nada, pero al final cuando la raedura este en este mundo la sentiréis, sintiendo a otras.

¿Recordáis esas sensaciones de ver por el rabillo del ojo, algo que no está ahí pero si está? Así es como se puede ver a la raedura, porque ella es tanto monstruo como mundo. Una dimensión de caos y muerte. Pero se pueden diferenciar, a veces. La raedura, es el monstruo, la llave para abrir un agujero en nosotros, en nuestra realidad y dejar paso a los zarcillos de La Raedura, un mundo donde el dolor es como el respirar.

Para ella su permanencia en este mundo es por medio de nuestras emociones, la podréis ver, pero sobre todo sentir, cuando la raedura ha salido de vosotros o de alguien. Cuando esa puerta la ha traspasado y su masa amorfa está en este mundo. Se la puede ver como un televisor mal sintonizado, al principio solo la vemos por el rabillo del ojo pero, mientras aún, sigue consiguiendo poder de nosotros, ella va tomando forma monstruosa: pasa de convertirse en un fantasma, a una sombra desenfocada, con el mal sintonizado todavía, pero va tomando forma de su poseído. Hasta que al final lo fagocita, y se convierte en una sombra malvada de él. Pero antes de completarse, para poder subsistir en este mundo abre una brecha, una vagina en nuestro plano, hacia La Raedura, sé que no lo comprenderíais porque yo aún no lo comprendo es algo que un ser humano sólo puede sentir.

Y todo esto lo sé, me podéis creer o no creer. Pero ahora mismo, mientras termino de escribir esto, la siento como gime en aquel rincón. Anoche mientras dormía ella salió de mí, como un hijo nonato y se ancló en la esquina, rompió mi puerta y ahora desde ahí esa cosa esta chupándome la poca vida que me queda. Me cuesta mover los dedos sobre la dureza de las teclas de la vieja máquina de escribir, mientras pensaba que hacer he sentido como me hablaba tenía mi voz pero estaba distorsionada, ahora sé que también hablan al final, como si miles de insectos se movieran. Creo que si miro a la pared podré ver los zarcillos que salen por la grieta y, no me gusta el mundo que puede haber ahí dentro. Al menos tengo fuerzas y sé que si me pegó un tiro puede que esto acabe.

No quiero que use mi piel como si fuera su disfraz.

Atte un loco.

De la antología "Crónicas de la raedura"

domingo, 7 de agosto de 2011

VERSOS EN EL AIRE DE LA NOCHE

Parda la luna que se posa en tu lamento,
que hace rielar el dolor de la pérdida
ya por siempre descrita
en las pulcras sábanas rubricadas
por tus lágrimas
por el fin de la desdicha.

Oscuro es el agujero
que portas en el pecho,
bello creador doliente.

Oscuro es la noche
que en ella imploras
el sufrimiento de tu carne
más leve que tu alma.

Cae la tarde,
donde Morfeo te acoge
por el cansancio extenuado,
y quizás yo transcribo lo que sientes
como parca de tus sentimientos,
para como un burdo campesino
dejar de crecer el latido
que aún bajo la atenta mirada del otro
testimonia la rúbrica de sus besos.